PENALES DE NAYARIT
En el
Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2012, elaborado y presentado por
la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, de nueva cuenta se tuvo a los centros
penitenciarios del Estado de Nayarit con pésimas calificaciones.
Este
diagnóstico se realizó a partir de cinco rubros: I. CONDICIONES DE
GOBERNABILIDAD; que se refiere a la normatividad que rige al centro, personal
de seguridad y custodia, sanciones disciplinarias, autogobierno/cogobierno,
actividades ilícitas, extorsión y sobornos, así como capacitación del personal
penitenciario; II. ASPECTOS QUE GARANTIZAN LA INTEGRIDAD FÍSICA Y MORAL DEL
INTERNO, que tiene que ver con la capacidad para alojar y población existente,
distribución y separación de internos, servicios para la atención y
mantenimiento de la salud, supervisión por parte del responsable del centro,
prevención y atención de incidentes violentos, y de tortura y/o maltrato; III.
ASPECTOS QUE GARANTIZAN UNA ESTANCIA DIGNA, es decir, si existen instalaciones
suficientes, la capacidad de las mismas, condiciones materiales y de higiene de
las instalaciones, así como de la alimentación; IV. REINSERCIÓN SOCIAL DEL
INTERNO, en donde se verificaron los procesos de integración del expediente
jurídico-técnico, clasificación criminológica, separación entre procesados y
sentenciados, Consejo Técnico Interdisciplinario, actividades laborales y de
capacitación, educativas, deportivas, beneficios de libertad y vinculación con
la sociedad y por último, V. GRUPOS DE INTERNOS CON REQUERIMIENTOS ESPECÍFICOS,
es decir, las condiciones de las mujeres, adultos mayores, indígenas, personas
con discapacidad, internos con VIH/SIDA, personas con preferencias sexuales
distintas e internos con adicciones.
La
escala de calificaciones está referida del 0 al 10, que representan las
condiciones mínimas que deben existir en un centro, con base en nuestra
Constitución, leyes secundarias y los tratados y documentos internacionales,
que contienen referencias sobre el tratamiento de las personas privadas de la
libertad y sus condiciones de internamiento, a efecto de procurar una estancia
digna y segura para lograr su reinserción, tal como lo señala el párrafo
segundo del artículo 18 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos.
En
el rubro correspondiente a la GOBERNABILIDAD, el promedio de los dos centro
penitenciarios, el “Venustiano Carranza” y el regional de Santiago Ixcuintla,
suman una calificación de 4.55, es decir, por lo que corresponde a la normatividad
que rige al centro, su personal de seguridad y custodia, las sanciones
disciplinarias, la existencia de autogobierno/cogobierno, así como las
actividades ilícitas, extorsión y sobornos, y los aspectos de capacitación del personal
penitenciario, Nayarit, está reprobado.
Este
rubro representa uno de los más relevantes, pues de las condiciones de
gobernabilidad en un centro penitenciario, depende que se presenten otras
diversas condiciones propicias para la corrupción y actividades ilícitas dentro
del centro penitenciario.
Según el diagnostico de la Comisión Nacional
de los Derechos Humanos, en el penal “Venustiano Carranza” de Tepic, Nayarit, no
existen manuales de procedimientos, como por ejemplo, para el ingreso, traslado
de internos, casos de motín, uso de la fuerza, o para solicitar audiencia con
las autoridades, para presentar quejas, para la visita familiar e íntima, etc.,
tampoco existe manual para el Consejo Técnico Interdisciplinario y hay muchas
deficiencias en la difusión de la normatividad a los internos.
De la misma manera existe insuficiencia del
personal de seguridad y custodia, y para cubrir ausencias, vacaciones e
incapacidades; hay deficiencias durante el proceso de imposición de sanciones
disciplinarias, las sanciones no son determinadas por la autoridad competente,
se aplican sanciones no previstas en el reglamento, y no existen procesos de
certificación de la integridad física a internos.
Además, a los sancionados se les suspende la
visita familiar e íntima y las comunicaciones telefónicas, no se les informa por
parte de área de trabajo social a los familiares del interno que se encuentra
sancionado; también hay deficiencias en el ejercicio de las funciones de
autoridad por parte de los servidores públicos del Centro, pues la Comisión
Nacional detectó que existe control por parte de los internos en actividades de
seguridad, actividades productivas, educativas y deportivas; servicio de
alimentación, limpieza y mantenimiento; también se detectó que existen áreas de
privilegios y de objetos y sustancias prohibidas, que hay un grupo de internos
que ejercen violencia o control sobre el resto de la población y que existe prostitución,
además de cobros por parte de los internos para: protección, asignación de
estancia y plancha para dormir, mantenimiento de los dormitorios y para no
cumplir una sanción administrativa.
Los anteriores aspectos se refieren únicamente
al rubro de GOBERNABILIDAD, para comentar los otros cuatro rubros, seguramente necesitaríamos
muchas páginas más.
Suena muy desalentador el panorama del
sistema penitenciario de nuestro Estado, sobre todo porque a pesar de este tipo
de diagnósticos, jamás se escucha en el discurso político de gobierno, inversiones
en este rubro, mejoramiento en las condiciones de los internos, no existe
siquiera la atención de las instancias gubernamentales hacia este tipo de
diagnóstico, no se comenta pues, hay “mutis” total, al fin y al cabo, ya vendrá
el diagnostico 2013 y seguramente pasará como los anteriores, sin pena ni
gloria, sin interés de parte de ninguno de los que tienen responsabilidad en
este rubro.


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